Landeria Azul – Consejos para planchar la ropa

Tener que planchar la ropa no siempre es una tarea de mucho agrado, puede que parezca aburrido o complicado. Tal vez por la falta de costumbre o por lo difícil que resulta que las prendas se vean perfectamente lisas.

Lo cierto es que más temprano que tarde hay que enfrentarse a la ropa acumulada para plancharla. Lo importante es reducir la cantidad de planchado desde que está en la lavadora cuando se usa la Lavandería Autoservicio Tenerife, con el uso de suavizantes que se debe añadir en el último ciclo de la colada. De esta manera, las prendas salen con menos arrugas.

Para que sea una actividad fácil y lo más amena posible es necesario aplicar algunos sencillos consejos que ayuden a un planchado más rápido.

Clasificar la ropa según el tipo de tela

Normalmente cada tipo de tela requiere de una técnica diferente para planchar. Por lo que es fundamental revisar la etiqueta de cada pieza para conocer cuáles son las condiciones de planchado recomendadas por el fabricante.

Así, se debe separar las prendas de acuerdo con las que necesitan menos calor para iniciar con ellas, y luego seguir con aquellas que requieren mayor temperatura.

Por ejemplo, las telas de seda, lana y acetato necesitan un bajo nivel de calor, mientras que en las de poliéster y algodón se necesita más temperatura. Esto, se puede hacer desde la misma Lavandería Tenerife cuando se usa el servicio de secado y la ropa sale lista para doblar.

Es justo en este momento que se elige cuál se va a planchar primero y cuáles piezas se dejan para después.

Utilizar los implementos adecuados

Para conseguir un buen planchado es indispensable contar con los materiales adecuados que faciliten la tarea. Lo primero es buscar una superficie lisa como la tabla de planchar y ajustarla a una altura cómoda para empezar.

También, tener a la mano la plancha a vapor ya previamente conectada para que se caliente y, en caso que sea un modelo sin vapor, tener agua en una botella con vaporizador. Otro elemento básico es el pañuelo, que se usa para cuidar las telas delicadas a la hora de pasar la plancha sobre ellas. 

Planchar toda la ropa del revés

Una forma de conservar las prendas en buen estado es plancharla del revés, de esta forma se mantiene como nueva por mucho tiempo. Al colocar las prendas al reverso, su color no cambia por lo que no adquiere una apariencia lustrosa, y el tejido no se desgasta al quemarse con el calor del uso constante de la plancha.

Solo aquellas prendas que requieran una línea de planchado, como camisas y pantalones de vestir, se les puede pasar la plancha al derecho siempre con la ayuda de un pañuelo.

Humedecer cada pieza justo a la hora de plancharla

Esta acción favorece la disminución de arrugas persistentes. Con el vapor de la plancha se puede humedecer la prenda mientras se pasa calor en cada área.

También, sirve rociar agua antes a toda la pieza directamente de una botella, esto ayuda a que las arrugas sean más suaves de quitar con el calor. Sin embargo, hay que cuidar el tipo de tela ya que algunas pueden llegar a encogerse con el contacto del agua.

Seguir un orden al planchar

Es necesario mantener un orden de planchado en cada prenda. Por ejemplo, en una camisa siempre empezar por los puños seguido de las mangas y el cuello. Luego se debe alisar la espalda y por último la parte frontal que es la más visual.

Para faldas y pantalones, se planchan ambas caras por el reverso y después en la parte frontal con un pañuelo para hacer los pliegues y dobleces en caso de requerirlos.

Cuidar el tipo de tejido en cada pieza

Una vez que la ropa salga de la lavadora se tiene que separar según su tipo de tejido para identificar si puede ir al servicio de secado, que también se presta en la Lavandería Adeje, y con esto a un posterior planchado.

Por ejemplo, para las prendas de lana se deben colocar del revés y aplicar un poco de vapor al planchar de forma suave sin presionar demasiado. La seda necesita humedad y baja temperatura, esto ayuda a conseguir un resultado perfecto sin dañar el tejido.

En cuanto a las prendas de algodón, se deben humedecer en mayor proporción lo que reduce la rigidez de sus arrugas.

Eliminar la marca de la bastilla

El doblez que la mayoría de las piezas traen en el borde para disimular su corte final, es lo que se conoce como bastilla. Es una marca que se tiene que quitar para que la ropa quede completamente lisa.

Para conseguirlo, se debe colocar un trozo de papel de aluminio debajo de la tela y encima un paño humedecido en una solución de amoniaco en agua, antes de aplicar el calor de la plancha. Es una técnica efectiva y que se debe hacer de forma rápida y suave para evitar manchas que traspasen la tela.

Planchar en una sola tanda para ahorrar energía

Puede que empezar sea difícil, pero una vez que se inicie se debe sacar toda la ropa en una misma tanda. Esto representa un mismo consumo energético ya que se conecta la plancha a un solo suministro de energía.

Si esto se hace varias veces al día el consumo de energía se multiplica las veces que se conecta a la electricidad y el gasto es mayor.

La recomendación es elegir un día fijo de la semana en el que se programe cierto tiempo para planchar todas las piezas.

Y el mejor consejo es……

Tratar en lo posible de comprar ropa que no se arruga. Aunque parezca difícil de creer hay fibras artificiales que no se arrugan.

Solo requieren de un lavado en el ciclo suave de la lavadora, el uso de un suavizante y, una vez terminada la tanda de lavado, sacudir y colgar estas prendas para evitar que les quede alguna marca.  

Finalmente, recordar que los mejores resultados para un buen planchado se consiguen al conocer el tipo de tela y al aplicar estos prácticos consejos.